Con sabor regio

Por Pato Che

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Una tarde de septiembre, alguien llama a la puerta de la Aldea Infantil SOS de Comitán, Chiapas. Su trabajo es entregar una mercancía cuyo valor real supera por mucho los cincuenta mil pesos que figuran en la factura.

Una lavadora, sofás, mesas, almohadas “princesa”, escaleras, archiveros y litros de leche son algunos de los ítems que recibirán los niños acogidos por esta fundación sin fines de lucro. Dos camiones más van con rumbo a las aldeas de Huehuetoca y Toluca, en el Estado de México.

Nos gusta imaginarnos a Néstor, el director, contándoles a los chicos que la donación se concretó gracias a esos locos que no hace mucho llegaron en una combi y se colgaron de las telas en el arroyo. “Sí, los que traían a la perrita, ¿recuerdan?”.

Hace apenas unos meses, Néstor se atrevió a flexibilizar las reglas de la aldea, para que pudiéramos filmar en el interior de los hogares y que las mamás sociales relataran la extraordinaria labor que realizan por estos pequeños “rescatados” de situaciones de riesgo.

Las imágenes fueron clave para conmover a uno de los gigantes corporativos del norte de México y, de paso, derribar el mito de que la gente de Monterrey es “coda”.

Pero más allá de los treinta mil dólares en donativos, lo regios nos sorprenderían por su interés en el proyecto y por su inmensurable hospitalidad.

La sultana del norte

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Custodiada por el cañón de la Huasteca, Adelita se abre paso por la Sierra Madre Oriental, a través de la autopista que conecta Saltillo con Monterrey. Al fondo, se impone la marca registrada de los regios: el Cerro de la Silla.

Tierra de acordeones y bajo sextos, esta joven ciudad se ganó el mote de “capital industrial de México”, gracias al auge de la fundición del acero y a su cercanía con Estados Unidos. Sede de algunas de las empresas más importantes del país (Cemex, Femsa, Vitro), su PIB per cápita es el segundo más alto de Latinoamérica.

De su gente de sombrero, botas y acento golpeado, se dice un poco de todo: que son “codos”, “presumidos”, “agringados”. Pero lejos de esos estereotipos, los regiomontanos son ejemplo de trabajo, solidaridad y generosidad.

El objetivo principal de nuestro viaje es realizar el trámite para obtener la visa canadiense y atender la invitación de algunos medios.

La primera entrevista es con Hora Cero, un periódico en el que trabajaba Moy, un amigo en común de Emma y el Pato Che. La cita se concreta en la emblemática Macroplaza y la sesión fotográfica se extiende a varios puntos del centro histórico. Lamentablemente, la nota nunca vería la luz, pues El Norte, el periódico más importante de la región y cuna del poderoso Grupo Reforma, se les adelantó. Lo mismo pasó con El Horizonte, que pese a la larga conversación y a la bella sesión de fotos en un punto alto de la ciudad, decidió que la historia no merecía ser contada. Y es que si hay algo que caracteriza a los medios regiomontanos, es su espíritu competitivo.

El quinto poder (el de los sueños)

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La nota de El Norte solo ocupó un rincón en la portada de la sección “Vida”, pero generó una inesperada catarata de reacciones. Por desgracia, no todas buenas. Los bots de la versión digital del periódico se hicieron la comidilla con quienes catalogaron como “juniors-hippies” y tocaron el orgullo del Pato Che cuando insinuaron que no sabíamos nada de mecánica.

Como si se tratara de dos universos paralelos, en la vida real nos colmaron de cumplidos y gestos de ánimo. Contactos en Alaska, invitaciones a Oregon, agendas Moleskine de regalo, una entrevista con Radio Fórmula y hasta la propuesta de poner un logo de una popular marca de baterías en el frente de Adelita, la cual no se concretó para no traicionar el espíritu altruista del proyecto.

Pero hubo una invitación que marcó la diferencia: la de la revista City Life, de Soriana, la cadena de supermercados más importante del país.

Un minuto de glamour

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La decisión requirió debate. Hacía poco que el corporativo se había visto envuelto en un escándalo político por haber apuntalado el regreso del PRI a la presidencia, a través de tarjetas pre-pagadas, que supuestamente se utilizaron para comprar votos.

Sin embargo, concluimos que acudiríamos a la cita, con la condición personal de negociar algún beneficio para los niños de las Aldeas Infantiles SOS, una ONG que solo subsiste de donaciones.

Fue así que, por primera vez, un perro se paseó por las oficinas de la empresa. Sin saberlo, Chai estaba haciendo historia.

La sesión fotográfica fue de lo más divertida. A pesar de los nervios ante la cámara, Iris y Brenda nos hicieron sentir como en casa y mostraron tanto interés en el proyecto que lo consideraron para la portada de septiembre, el mes patriótico para los mexicanos.

Luego de una larga entrevista, llegó la hora de negociar un donativo. Pero no hizo falta mucho para convencer a nuestras anfitrionas, pues cinco minutos después ya estábamos hablando con la persona encargada de donaciones.

Y no solo se concretaron los apoyos en especies, también se abrió la puerta a una campaña nacional de redondeo, que esperamos que pronto se haga realidad.

Como testimonio de aquella pequeña victoria, queda la portada de Polo a Polo en la revista circuló por un mes en todos los City Club del país. En los números anteriores, la portada había sido dedicada a personajes de telenovela y deportistas de la talla “El Chicharito” Hernández.

Con estilo VW

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La cereza del pastel la puso el Regiobus, un club de combis Volkswagen, que nos ofreció una caravana de despedida por las calles de Monterrey.

El encuentro, al que se sumaron los vocheros de Cuatesvolks, se pactó en la Plaza de las Naciones, frente a las antiguas oficinas del Consulado de Estados Unidos.

Como si se tratara de una película de los setenta, el legado de Ferdinand Porsche fue cobrando vida en un escenario coronado por una espectacular puesta del sol sobre las faldas del Cerro de la Silla.

A la hora de arrancar la caravana, las risotadas hicieron eco por la avenida Constitución, pues muchas de las combis, incluida Adelita, necesitaron un puche* para poder arrancar.

Difícil olvidar los claxonazos y las porras de la gente que asistía a semejante caravana del pasado.

De regreso al punto de encuentro, no faltaron ni la carne asada, ni las historias de viaje, ni las charlas de motor. Incluso recibimos de regalo una pequeña cocina a gas que hoy forma parte de la rutina viajera.

Al día siguiente, el motor recién re-reparado nos llevó sin problemas a Saltillo, donde Pancho, nuestro mecánico oficial, afinaría los últimos detalles para ponernos, ahora sí, con rumbo a Estados Unidos.

*puche: spanglish, del verbo “to push” (empujar) en inglés.

Agradecimientos:
A mamá Mihi, por su interminable aguante.
A Nancy y Paco, por su contacto con El Norte.
A Iris y Brenda, de City Club.
A Mónica Patiño, por las hermosas fotos en Brisas.
A Liliana Ivette González, de Radio Fórmula Monterrey.
A Moy, por el contacto con Hora Cero.
A Jorge Escalante Castillo y los demás miembros de Regiobus.
A Miguel de Moleskine, por las agendas de regalo.
A Carlos Potes, por los ánimos y el contacto en Alaska.
A Lencha, por su interés en la seguridad de Chai.
A Luis Cantu, por su invitación a Portland, Oregon.
A Alfonso López, por la intención de colaborar con el proyecto.
A Néstor Piñeiro, por su confianza en Comitán.
A Francisco Alcántara, nuestro fiel escudero.

  1. No dejo de disfrutar las crónicas de Polo a Polo. Me da gusto que continúan.Espero verlos por tierras minesotanas. Será un placer servirles

  2. que tal amigo que gusto saber de ustedes, nada que agradecer simplemente compartimos ese deseo que talves muchos quisieramos pero por circuntacias de la vida no se puede, (ya habra tiempo) en fin gracias y estamos en contacto y recuerden POR EL PLACER DE ANDAR EN COMBI SALUDOS

    • El placer de viajar cobra mucho más significado cuando cargamos el sueño de muchos que no pueden hacerlo realidad, pero lo alcanzan a través de nosotros. Su apoyo es el motor de nuestro sueño ¡Saludos a toda la banda del Regio Bus!

  3. Mis amigos fue un placer tenerlos en monterrey y como dice balu, ustedes hacen el viaje y la labor que muchos por cuestiones de tiempo o de otra indole no podemos, que bueno que les sirvio la estufa y los consejos,aquie esta su casa, saludos

  4. Chicos un gusto saber de uds y haberlos conocido en su paso por monterrey esperemos que lleguen con bien a su destino y regresen a tierras reglas para nosotros un placer recibirlos… un fuerte abrazo de parte de cuates Volks mty :)

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